Mallorca cambia cuando se recorre en bicicleta. Desde Campos, los caminos atraviesan campos de cultivo, pueblos del interior y paisajes que se abren poco a poco hacia el Mediterráneo.

Rutas de ciclismo por Mallorca desde Campos

Campos permite descubrir en bicicleta una Mallorca tranquila, entre caminos rurales, pueblos cercanos y la costa del sur de la isla.

Ruta de los molinos y campos de cultivo

Entre los caminos que rodean Campos se encuentra un recorrido circular de 15 a 18 kilómetros, completamente llano y de poca dificultad. Una hora o una hora y media bastan para adentrarse en el paisaje agrícola que rodea el municipio.

La ruta parte del propio municipio y se adentra en la zona agrícola por caminos vecinales y carreteras locales de poco tráfico.

Los molinos de viento aparecen entre fincas y campos de cultivo, junto a las paredes de piedra seca que recorren buena parte del paisaje rural mallorquín. El tráfico es mínimo y el recorrido transcurre por vías locales donde el paisaje tiene todo el protagonismo.

Paseo costero hacia la playa de Es Trenc

Desde Campos, el camino hacia el sur conduce hasta las inmediaciones de Es Trenc en un recorrido de unos 22 kilómetros, ida y vuelta. El trayecto, llano y de poca dificultad, puede hacerse aproximadamente en una hora y media.

A medida que la ruta avanza, el paisaje agrícola deja paso a los espacios abiertos próximos a la costa. El recorrido entra en el Parque Natural de Es Trenc-Salobrar de Campos, donde las dunas, los pinares y el mar dibujan el paisaje que acompaña la llegada a la playa de Es Trenc.

 

Campos, Ses Salines y el paisaje del sur

El recorrido entre Campos y Ses Salines suma 18 kilómetros, ida y vuelta, en una ruta corta y completamente llana. Una hora de bicicleta es suficiente para recorrerla con calma.

El camino discurre entre campos abiertos y fincas tradicionales, siguiendo carreteras secundarias con poco tráfico. El paisaje mantiene durante buena parte del recorrido ese carácter rural del sur de Mallorca, con campos de cultivo y construcciones tradicionales que acompañan el trayecto hasta alcanzar el núcleo de Ses Salines, con sus calles tranquilas y sus casas de piedra.

Para quienes quieran alargar la ruta, desde allí es posible continuar hacia el faro de Cap de ses Salines por una carretera estrecha que atraviesa un paisaje de muros de piedra seca, acebuches, higueras y sabinas. Al llegar a la costa, el faro se asoma sobre el mar, con el litoral y la isla de Cabrera frente a él.

De Campos a Porreres por caminos rurales

Los caminos que unen Campos con Porreres se adentran hacia el interior de Mallorca en un recorrido de unos 24 kilómetros, ida y vuelta. La ruta tiene una duración aproximada de una hora y 45 minutos y algún tramo de suave falso llano.

El recorrido sigue caminos secundarios asfaltados y poco transitados entre campos y fincas agrícolas. Poco a poco, el paisaje conduce hasta Porreres, donde la arquitectura tradicional y el ambiente de un pueblo del interior acompañan la llegada.

Para añadir algo de desnivel al recorrido, merece la pena continuar desde Porreres hasta el Santuari de Monti-Sion, situado a unos 3 kilómetros del pueblo. La carretera asciende hasta el santuario y, desde lo alto, se abren amplias vistas sobre el paisaje del Pla de Mallorca.

Campos y Felanitx, hacia el este de Mallorca

La ruta hacia Felanitx amplía el recorrido hasta los 26 kilómetros, ida y vuelta, con una duración de entre una hora y media y dos horas. El recorrido es principalmente llano, aunque aparecen algunos suaves falsos llanos al aproximarse a Felanitx.

Las carreteras secundarias atraviesan paisajes agrícolas tradicionales y permiten avanzar hacia el este de Mallorca a un ritmo tranquilo. No hay grandes ascensos, pero sí un cambio gradual en el paisaje a medida que el recorrido se aleja de Campos.

Es la ruta más larga de esta selección y una buena manera de dedicar una mañana completa a descubrir los alrededores sobre dos ruedas.

Ciclismo por Mallorca desde Sa Creu Nova

El ciclismo por Mallorca permite descubrir desde Campos una isla de caminos rurales, pueblos tranquilos y paisajes mediterráneos que cambian con cada recorrido.

Una forma diferente de descubrir la isla

Desde aquí, las rutas parten hacia distintos puntos de Mallorca sin necesidad de grandes desplazamientos. Los caminos rurales de Campos conducen entre molinos, campos de cultivo y paredes de piedra seca, mientras las carreteras secundarias llevan hacia Ses Salines, Porreres y Felanitx. La costa también queda cerca. El recorrido hacia Es Trenc cambia el paisaje agrícola por las dunas, los pinares y el Mediterráneo.

Hay una Mallorca que se conoce pedaleando, a través de caminos rurales, pequeños pueblos y paisajes que se descubren poco a poco. Estas cinco rutas son una forma de acercarse a ella desde Campos, con recorridos diferentes para elegir según el tiempo disponible y las ganas de pedalear.

Después de la ruta, llega el momento de volver a la calma de Sa Creu Nova. Un rato en el spa después del esfuerzo y una comida o una cena en Tess de Mar completan un día dedicado a descubrir una Mallorca de una forma diferente.